Desde 1990, estas escofinas se fabrican en Francia, ofreciendo una reconocida calidad artesanal. Cada escofina mide 27 cm de largo y cuenta con dos caras abrasivas: una de grano grueso para eliminar callos y otra de grano fino para suavizar la piel. Son resistentes a los desinfectantes, repelentes al agua y tienen un mango irrompible, lo que garantiza una larga vida útil. Disponibles en 16 colores, son ideales para el cuidado de los pies, especialmente para personas diabéticas.